(Publicado en "Excélsior," el día 13 de febrero de 2008)
Armando Román Zozaya
Andrés Manuel López Obrador tiene razón con respecto a algunas cuestiones. Por ejemplo, hace bien en señalar que el Fobaproa deben revisarlo y que los funcionarios públicos ganan demasiado. Sin embargo, su forma de actuar siempre ha dejado mucho que desear pues, por mencionar un par de ejemplos, son nocivos su desdén por la legalidad y su obsesión con la nación y los símbolos que la representan (algo esto último que, en otros países, caracteriza a la derecha extrema, por cierto). Obviamente, también es muy dañino que, desde julio de 2006, no se ha dedicado sino a destruir. De hecho, parece que él y los suyos anhelan dinamitar a la actual administración, objetivo contraproducente tanto para México como para el propio López Obrador: ¿si el gobierno de Calderón cayera, México saldría ileso? ¿Es inteligente no contribuir al debate de manera sensata y, en vez de ello, radicalizarse? ¿Cuántos potenciales votos pierde el PRD día a día gracias a las acciones de López Obrador? ¿Y si eventualmente formara éste su propio partido, quién votará por él? ¿Tiene futuro una opción así?
O no se da cuenta o no le importa, pero AMLO daña a su partido, al país y a su propia imagen al andar inventando, por ejemplo, que el petróleo se va a privatizar; ya hasta Cuauhtémoc Cárdenas ha dicho que nadie ha planteado eso. De la misma manera, es mentira que los nuevos consejeros del IFE responden al PRI y al PAN: el PRD tomó parte en las negociaciones y en la decisión final. Igualmente, ante la debilidad de las policías locales —o su colusión con el crimen organizado— y el tremendo poder de la delincuencia, no es adecuado exigir que el Ejército salga de las calles: es verdad que no es ideal que las Fuerzas Armadas combatan frontalmente a todo tipo de criminales, pero, ¿qué hacemos? ¿Dejamos al país a merced de las mafias?
Mentir, destruir y, luego, supuestamente, capitalizar: ¡vaya estrategia! ¿Y con qué fin? Para uno asumiría hacerse del poder y construir un México mejor. Pero vamos a ver: ¿quiénes van a darnos ese México? ¿Los xenófobos, ultranacionalistas, machistas, sectarios y autoritarios que, junto con AMLO, se dicen progresistas aunque todos los días dejan ver su conservadurismo? ¿Esos que dicen oponerse a los abusos del poder, pero se han quedado callados ante el predialazo ocurrido en el DF? ¿Aquellos que “defienden” a los pobres, mas en vez de tratar de mejorar sustancialmente el transporte público de la Ciudad de México erigieron segundos pisos que son del agrado de la clase media y la alta?
Tener razón con respecto a algunas cosas no basta para asumirse como el salvador de la patria. Además, en todo caso, esta patria nuestra no necesita un redentor sino que todos los mexicanos trabajemos a favor de ella. No entender esto constituye —desde siempre— el error fundamental de AMLO y sus seguidores. De igual forma, nada justifica reventarlo todo: la democracia exige saber perder y saber ganar; y el que se enoja no sólo pierde las elecciones sino que, además, le provoca pérdidas al país. La democracia exige asimismo respetar las decisiones de la mayoría (siempre y cuando éstas no violenten los derechos de las minorías, claro está).
Don Andrés y compañía: Ustedes no son la mayoría; tienen que respetar las decisiones de quienes lo son. Evidentemente, se espera que debatan, negocien, etcétera, y ojalá lo hicieran seriamente, pero no pueden imponer ni aplastar. No lo pueden hacer porque, aunque fueran mayoría, en una democracia nadie impone ni aplasta. De esta manera, si realmente son demócratas, ha llegado la hora de demostrarlo: ¡no cometan el error de 2006! ¡Así, por favor, evidencien que estoy equivocado y déjenme en ridículo, es decir, den muestras de que a ustedes sí les importa México, que no quieren el poder a cualquier precio, que no son mentirosos, que no están apostando a que al presidente Calderón, y al país, les vaya mal ni que, mucho menos, están buscando que ello ocurra! ¡Por favor, ya basta, pues, de “destruyo, ergo existo”!
miércoles, febrero 13, 2008
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1 comentarios:
Aunque no coincido con muchas de tus aseveraciones (como si el PAN y el PRI fueran ejemplos de partidos constructivos y progresistas), te quiero enviar una felicitación por un escrito bien hecho.
PD. Cárdenas está de vocero de la presidencia porque a su hijo le han prometido un puesto en el gabinete (dicen que PEMEX), así como dejar llegar a Godoy a la gubernatura. Ninguna sorpresa que ahora "hasta él" se haya cambiado de bando. Las concertacesiones peor que en la época de Salinas.
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